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Y SI DE REPENTE: doce meses de amor – Los hits de mi primer año como emprendedora

El 21 de marzo del año pasado salía Y SI DE REPENTE al mundo. 😄 ¿Qué me pasaron en estos 12 meses como emprendedora? Las principales lecciones que aprendí entre bambalinas fueron éstas:

MES 1 – Marzo. Tu rutina amiga

“Hay que trabajar según un plan, no según tu estado de ánimo”.

Porque cuando estás arriba, ni siquiera hay que agitar las alas. Pero, ¿qué pasa cuando a la emprendedora que hay en ti le duelen los ovarios, se enfada con su padre, se le estropea el ordenador, tiene sueño o por dentro le llueve demasiado?

Plan, plan, plan: la rutina está de tu lado.

MES 2 – Abril. ¿Qué voy a comer hoy?

Cuando era pequeña pensaba que si cortabas a un cerdo (vivo) que comía bellota, saldrían bellotas flotando de la sangre. Fácil: lo que comes es lo que eres.

¿Qué pasaría ahora si yo misma me abriera un tajo en el brazo? Saldrían supurando las noticias de Trump, aparecería la paella que me comí ayer, el olor de él a madera, la llamada de esta mañana con mi hermano, frases del libro La casa de las bellas durmientes de Kawabata, una rabia pequeña pero insidiosa que no se va, un té verde calentito con menta, el gesto torcido de la bibliotecaria, y un “te quiero” suave.

Cuando alguien me coma, mi carne tendrá ese sabor.

Nota 1: De lo que se come se da.

Nota 2: el “te quiero suave” no era de la bibliotecaria.

MES 3 – Mayo. Emprendedora frente a la pantalla

—El texto a lo mejor podría trabajarse más…

—…

— El concepto, ¿no está flojo?

—…

— ¿Esta imagen? ¿Sí?

Y entonces un alma redentora que observa cómo tu perfeccionismo te empieza a estrangular, dice contundente: “Esto ya está. Publícalo”.

La mayoría de las cosas no son TAN importantes para hacerte avanzar. Para frenarte, sí.

MES 4 – Junio. El juicio

Hay unos ojos gigantes que me miran. Me acerco y reconozco dentro cientos de ojos diminutos que no me pierden de vista: son los ojos de mi tía, de mis amigas del alma, de mi gente en Argentina, de mis padres y mis hermanos, de esa chica criticona, de mi exjefe, de mi novio, de mi pareja anterior, de los del coworking, de mi profesor en la universidad… siento que hay cientos de miradas sobre mí. Me asfixio.

Por suerte, a veces ese río de ojos pestañea. Y yo respiro. Entonces aprovecho para echar un vistazo alrededor: estoy yo, feliz con los lunes; yo, concentrada en lo mío; yo, sonriendo.

Lo bueno es que esos ojos gigantes que me miran, cada vez pestañean más a menudo. A veces casi no abren sus párpados. Y yo puedo respirar cada vez mejor.

MES 5 – Julio. Consideraciones sobre el acto de vender

Voz en off 1 (con miedo): “Soy como una vendedora de enciclopedias casposa, repeinada y con traje, que ofrece puerta a puerta mil argumentos trilladas para colocar mi producto”.

Voz en off 2 (sin miedo). “Como emprendedora, te doy mi talento, mis ganas y mi energía a cambio de dinero. Me parece justo. Trabajar para ayudar al otro es un intercambio feliz”.

*Confesión: saltar de la voz 1 a la 2 costó. Hubo que entrenar duro.

MES 6 – Agosto. Siempre hay más

Llegan las vacaciones y tú aún vas adrenalínica, moviéndote a diez mil por hora, impulsada por dos motores infalibles: el miedo a fracasar y las ganas de materializar el chorro de ideas. Eres un volcán. Y entonces un día te miras al espejo, ves esas ojeritas y esas canitas prolíficas; coges el teléfono y tu sobrino te llama de “usted”; giras la cabeza y todavía están por allí los jerseys de invierno. Y de repente lo entiendes todo.

Que esta es una carrera de fondo. Que cuando acabas de hacer un gran esfuerzo, enseguida llega otro. Y que como dicen los deportistas: hay que dosificar. Hay que descansar.

MES 7 – Septiembre. Insisto

Para descansar –sin volarme la tapa de los sesos por la ansiedad- tuve que planificar a largo plazo. Y para arrancar, en septiembre, también. Nena, me dije, orden en la gestión del tiempo: se acabó eso de improvisar y organizarse de un día para el otro. 

Insisto: La paz llega cuando tienes un [buen] plan.

O, en la versión de Laurence Peter: Cuando todo lo demás falla, lea las instrucciones.

 

MES 8 – Octubre. Palanca interna

Una noticia buena y una mala. La buena es que ejecutar cualquier cosa, cualquier idea o plan es fácil: es solo cuestión de técnica y entrenamiento.

La mala es que aquello que de verdad nos impide alcanzar nuestros objetivos no se ve ni se oye ni se huele. Es silencioso y está dentro: son las trabas internas.

En octubre escribí en mi diario: “para conseguir un objetivo hay que dejar atrás las creencias (miserables) que nos frenan. Son ideas incrustadas que hay que remplazar por otras nuevas, brillantes. Por eso hay que estar dispuesto a soltar, a morirse todo el tiempo”.

Nota: Eso cuesta pero Yes, we can!

 

MES 9 – Noviembre. Dioses

La mejor forma de predecir tu futuro es crearlo.

Stephen Covey.

 

MES 10 – Diciembre. Mind the gap!

Diciembre. El mes del consumismo a tope, del amor, los turrones y las máximas oportunidades de hacer tu negocio rentable, es peligroso. El precipicio se cierne bajo tus pies de emprendedora, si entras en estrés y el cortisol acampa en tu vida. Hay un riego clave: que la agenda abarrotada mate el cuento de vivir feliz de tu talento.  

MES 11 – Enero. Automatismo del peldaño

Antes de subir el siguiente peldaño de una escalera, hay un sensor en los dedos del pie que activa el cuerpo: retuerce el estómago, crispa la mente y mantiene los ojos abiertos y tensos (sobre todo en las noches). 

No hay que hacer mucho caso. Después de subir el susodicho peldaño, el pie deja de enviar señales turbulentas. Y las vistas son mucho mejores.

MES 12 – Febrero. Prosigamos

Se sube el telón: Salgo yo, riéndome. Se baja el telón.

Se sube el telón. Salgo yo: digo “muchas gracias”. Se baja el telón.

Aplausos para todos.

Muchas gracias por estar allí. 💛

A por doce meses más.

21 marzo, 2019 0 comment
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